Choco


Los amigos de mis padres son, en general, bastante enrollados. Pero a Genaro y Asunción (serán sus alias en este blog, que les da vergüenza que se les reconozca) les he tenido desde siempre especial cariño. Afecto que se ha visto incluso aumentado después de que ayer me enseñaran el concepto de “hombre gominola” y me convidaran a cenar a Choco, único restaurante de Córdoba con estrella Michelín y que yo, a estas alturas, no conocía (lo que es para pegarme, teniendo un blog gastronómico).

El otro día fui a cenar a Bajo de Guía con mi padre y con Genaro, y éste nos comentó lo bien que había comido en el Choco hacía unos días. Al ver las ganas que tenía de conocer el restaurante, Genaro me invitó a cenar ayer con Asunción. Evidentemente, acepté encantada. También se nos unió Nina, su cuñada, que andaba de Rodríguez.

Lo primero que me sorprendió fue su ubicación, en un barrio tradicional cordobés como es el de la Fuensanta. Barrio tradicional, sí, pero la verdad es que poco céntrico y nada propio de un restaurante así de bueno, que te imaginas siempre mejor situado. También me sentí algo desconcertada al ver la entrada, pues tampoco anuncia una cocina así de buena. Pero una vez dentro, la cosa mejora notablemente: con la cocina a la vista en la entrada y una sala pequeña con una decoración sencilla y acogedora.

Decoración. Decoration. Dekor.

Decoración.
Decoration.
Dekor.

Ya sentados, nos ofrecieron la carta, breve  y llena de platos autóctonos y apetecibles (si pincháis en la foto, la podréis ver mejor). Aunque se componga de dos menús, no tienes que pedirlos enteros, sino que te permiten también elegir platos sueltos, que es lo que hicimos.

Carta. Menu. Menü.

Carta.
Menu.
Menü.

Como es propio de los restaurantes de este nivel, antes de los platos fuertes nos ofrecieron unos aperitivos con los que trataban de dar a los comensales un paseo por la gastronomía de toda la provincia de Córdoba:

  • Pan con manteca “colorá”, propio del norte de la sierra. Quiero pensar que se inspiró en los productos de mi pueblo, Villanueva de Córdoba, que tiene los mejores cerdos ibéricos de España. Sabrosísima, pero una auténtica bomba calórica.
Pan con manteca "colorá". Bread with red iberian butter. Brot mit rottes iberischen Schmalz.

Pan con manteca “colorá”.
Bread with red iberian butter.
Brot mit rottes iberischen Schmalz.

  • Pan con aceite de oliva hojiblanca. El aceite era excepcional, y originario de los olivares cordobeses (ubicados sobre todo en Montoro y Bujalance).

    Pan con aceite de hojiblanca. Bread with olive oil. Brot mit Olivenöl.

    Pan con aceite de hojiblanca.
    Bread with olive oil.
    Brot mit Olivenöl.

  • Embutido de esturión, de la ribera del Guadalquivir.  Contundente a la par que exquisito y original.

    Embutido de esturión. Sturgeon sausage. Stör Wurst.

    Embutido de esturión.
    Sturgeon sausage.
    Stör Wurst.

  • El aperitivo más creativo fueron las algas crujientes con hortalizas encurtidas. Supongo que inspirados en los pueblos de la campiña, que controlo menos. Estaban fantásticas, crujientes, rellenas de unas hortalizas tan frescas como refrescantes.

    Crujiente de algas con hortalizas encurtidas. Crispy Seaweed with pickled vegetables. Knusprige Algen mit eingelegtem Gemüse.

    Crujiente de algas con hortalizas encurtidas.
    Crispy Seaweed with pickled vegetables.
    Knusprige Algen mit eingelegtem Gemüse.

Tras este prometedor inicio, llegó el momento de los platos “serios”. Genaro y yo fuimos los más glotones y pedimos tres. ¡¿Pero quién se puede resistir a unas ostras Gillardeau, por Dios?! Y más cuando te dicen que son “aliñás”, acompañadas de una espuma de ceviche y una perla hecha con yogur. Deslumbrantes, tanto en sabor como en presentación -sobre unas conchas de cuarzo blanco (o eso parecía) puestas directamente sobre el mantel-. Aunque, para mi gusto, el picante la espuma de ceviche (que estaba espectacular) mataba un poco el sabor de la ostra. A pesar de eso, quiero que conste que las volvería a pedir.

Ostras "aliñás" (18€). Oysters with ceviche foam and pearl of yogurt. Austern mit Cevicheschaum und Joghurtperle.

Ostras “aliñás” (18€).
Oysters with ceviche foam and yogurt pearls.
Austern mit Cevicheschaum und Joghurtperle.

En el siguiente plato que nos sirvieron no reinó precisamente la originalidad en nuestras elecciones. Asunción, Nina y Genaro pidieron un Verano-otoño, consistente en unas hortalizas de la vega del Guadalquivir, velouté y trufa blanca. No las probé, pero los tres afirmaron que estaban para ponerles un piso. Y les creo, pues ya las conocían y quisieron repetir, lo que sólo se puede interpretar como una buena señal.

"Verano-otoño" (15€). "Summer-autumn": vegetables with velouté and white truffle. "Sommer-Herbst": Gemüse, Velouté und weißem Trüffel.

“Verano-otoño” (15€).
“Summer-autumn”: vegetables with velouté and white truffle.
“Sommer-Herbst”: Gemüse, Velouté und weißem Trüffel.

Yo elegí, también recomendada por ellos, unos huevos de ganso ibérico: yema trufada y caldo de Sierra Morena y vainas. Un auténtico “orgasmo gastronómico”, que diría Zerolo. Sabor impresionante y decoración sobresaliente, en la propia cáscara del huevo, abierto con láser, según nos contaron. 100% recomendable.

Huevos de ganso ibérico (14€). Iberian goose eggs.  Iberischen Gänseeier.

Huevos de ganso ibérico (14€).
Iberian goose eggs.
Iberischen Gänseeier.

Para rematar los platos fuertes, Asunción y Nina pidieron el plato que da nombre a este restaurante: Choco. Era un choco asado, con vinagreta de limón y cebollitas. La presentación me gustó mucho, sencilla, original y apetecible. Pero más todavía me gustó el choco, que estaba cantarle. Tan tierno (con lo difícil que es conseguir que un choco quede así…) que más bien parecía espuma de choco. Magnífico.

Choco plancha (21€). Grilled squid. Gegrillten Tintenfisch.

Choco plancha (21€).
Grilled squid.
Gegrillten Tintenfisch.

Genaro y yo compartimos un lechón crujiente que era una auténtica delicia. Receta perfectamente ejecutada, con una piel fina y crujiente que daba gusto comer. Acompañado por un par de “manchas” de salsa de naranja que le iban como las espinacas a Popeye. Pero, eso sí, su presentación era mucho más simple y menos pensada que la del resto de los platos que pedimos.

Lechón crujiente (25€). Crispy suckling pig (half portion). Knusprige Säuglingschwein(im Bild, mittleren Bereich).

Lechón crujiente (25€).
Crispy suckling pig (half portion).
Knusprige Säuglingschwein(im Bild, mittleren Bereich).

Y como nos apetecían todos los postres, pedimos uno de cada.

La torrija “amanecer de Córdoba” estaba camuflada bajo una capa de helado de té hecho espuma. Estaba casi tan buena -y eso es mucho decir…- como la de la Cuchara de San Lorenzo.

Torrija (10€).

Torrija (10€).

Pero mi favorito, y creo que también el de Asunción, fue el Lima-limón, un cremoso de limón de Palma, con hojas crujientes de limón y lima. Maravillosamente fresco.

Lima-limón (10€). Lima-lemon. Lima-Zitrone.

Lima-limón (10€).
Lima-lemon.
Lima-Zitrone.

El preferido de Nina fue el pastel Omeya, consistente en un bizcocho semilíquido (un coulant) con avellanas y canela. Estaba muy bueno, aunque personalmente tengo que reconocer que la avellana no es uno de mis frutos secos preferidos.

Pastel Omeya (10€). Umayyad cake. Umayyaden-Kuchen.

Pastel Omeya (10€).
Umayyad cake.
Umayyaden-Kuchen.

Para finiquitar el cenorrio, nos obsequiaron con una caja de minipostres. Y aquí lo siento, pero de lo único que me acuerdo es de los macarons de chocolate blanco (Asunción, no tengo tan buena memoria como creía…).

Cajita de postres regalo de la casa. Box of little desserts, gift of the restaurant. Süßspeisenkasten, Haus Geschenk.

Cajita de postres regalo de la casa.
Box of little desserts, gift of the restaurant.
Süßspeisenkasten, Haus Geschenk.

Regamos la cena con varias botellas de agua, un Riesling (lo que me recuerda el partidazo de esa noche de Alemania en el mundial. ¡Ay, lo que me gusta a mí la Manschaft!) y tinto Montesa (fantástico). La carta de vinos era bien extensa, por lo que decidí no hacerle foto.

El ambiente de lo más tranquilo. De hecho, éramos los únicos en la sala. Comprensible, debido a que era un martes de pleno julio en Córdoba, y también -como he adelantado antes- a la ubicación de Choco, en una zona nada “trabajada” por el público cordobés general.

El servicio inmejorable, amable y pendiente de nosotros. A la altura de un restaurante de este nivel. Además, me gustó mucho el detalle de que Kisko García, el cocinero y dueño de Choco, viniera a saludarnos después de cenar.

Del precio de la cena no tengo ni idea, porque iba de gañote (mil gracias otra vez a Genaro y Asunción) y por mucha confianza que haya, es una ordinariez preguntar eso cuando te invitan. Pero podéis haceros una idea al ver la carta.

Conclusión: dejando a un lado la ubicación y la fachada (y creo que es por eso por lo que me da la sensación de que le falta algo…), estamos ante un fantástico restaurante, y único con estrella Michelín de mi ciudad. Su carta está lleno de guiños a la gastronomía cordobesa y todos los platos que probé me parecieron deliciosos. La carta de vinos seguro que cumple las expectativas de los más exquisitos (yo de vinos reconozco que no sé nada, salvo si me gustan o no cuando los pruebo). Precios muy asequibles para un restaurante de este nivel. Servicio a la altura.

Conclusion: leaving aside its location and facade, this is a fantastic restaurant, and the only one with a Michelin star in my city. Its menu is full of nods to Cordoba, and I all I tried was delicious. The wine list will certainly meet the expectations of the most exquisite people  (although I must recognize that I’m not a wine expert). Very affordable prices for a restaurant of this level. Perfect and very nice waiters.

Fazit: abgesehen von seiner Lage und Fassade, das ist ein fantastisches Restaurant, und das einzige mit einem Michelin-Stern in meiner Stadt. Die Speisekarte ist voll von Anspielungen auf Cordoba, und alles was ich versuchte, war köstlich. Die Weinkarte wird sicherlich die Erwartungen der exquisitesten Leute treffen (obwohl ich muss erkennen, dass ich kein Weinexperte bin). Sehr günstige Preise für ein Restaurant dieser Ebene. Perfekte und sehr nette Kellnern.

Choco_tarjeta

¡¡¡Sed buenos y felices!!! Y visitad Córdoba, que os va a gustar 😉



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