Café Murillo


Hay determinadas personas por las que siempre merece la pena dejarse llevar. Mi amiga María es una de ellas. Nunca me he arrepentido de haber seguido su consejo. Pero debido a nuestras ajetreadas vidas (más la suya que la mía, por una fundación que está construyendo y sobre la que tarde o temprano escribiré una entrada), hacía mucho tiempo que no nos veíamos.

Cuando decidimos quedar, yo tenía pensados un par de sitios que me apetecía probar y que ignoré totalmente cuando María propuso el suyo. ¡¡Café Murillo tenía un pintón!! No hay más que ver su página web.

Aprovechando los estertores del buen tiempo, decidimos sentarnos en la única mesa que quedaba libre en la terraza, que tiene un toque parisino de lo más agradable.

Terraza. Terrace. Terrasse.

Terraza.
Terrace.
Terrasse.

Dentro, la decoración es también muy acogedora y personal, con varias zonas (diversas barras y una sala con mesas a modo de restaurante más formal), con una iluminación tenue (yo hice las fotos con flash) que da al lugar un ambiente íntimo perfecto para ir en pareja.

Decoración. Decoration. Dekor.

Decoración.
Decoration.
Dekor.

El ambiente en general es bastante joven y relajado.

Una vez sentadas, nos trajeron la carta (si no podéis verla bien, haced click aquí). De nuevo decidí seguir a pies juntillas los consejos de mi amiga. Eso sí, no tuvimos capacidad (ni económica ni estomacal) para pedir absolutamente todo lo que nos apetecía. Hubo un detalle que no me gustó nada -ya lo sabéis-: los precios de la carta no incluyen el 10% de IVA. Los que he puesto yo debajo de las fotos SÍ lo llevan.

Carta. Menu. Menü.

Carta.
Menu.
Menü.

Me gustó mucho la cestita del pan, recién horneado y acompañado con mantequilla casera. Eso sí, te lo cobran. ¿Qué ha sido del bien-quedar? No me cansaré de repetirlo: entiendo que los restaurantes son un negocio, pero esto podrían repercutirlo en el resto de los platos y así parecer que tienen un detalle con el cliente.

Cesta de pan con mantequilla casera (1,10€/pers). Bread basket with homemade butter. Brotkorb mit haustgemachten Butter.

Cesta de pan con mantequilla casera (1,10€/pers).
Bread basket with homemade butter.
Brotkorb mit haustgemachten Butter.

De aperitivo, y dado que las dos somos muy queseras, pedimos sin vacilar unos tequeños (palitos de queso envueltos en masa fina y fritos), especialidad venezolana. Estaba convencida de que iban a ser como los típicos palitos de mozzarella empanados, pero la verdad es que ni la masa (más fina y artesanal) ni el queso (mucho más sabroso) tenían nada que ver. La ración generosa y la salsa de tomate que los acompañaba, estupenda. Totalmente recomendables. Siento la calidad de la foto, pues la hice sin flash (aunque, por otro lado, así se puede observar mejor la agradable iluminación).

Tequeños: palitos de queso envueltos en masa fina y fritos (8€). Tequeños: fried cheese sticks wrapped in thin dough. Tequeños: gebratene Käse-Sticks in dünnen Teig gewickelt.

Tequeños: palitos de queso envueltos en masa fina y fritos (8,80€).
Tequeños: fried cheese sticks wrapped in thin dough.
Tequeños: gebratene Käse-Sticks in dünnen Teig gewickelt.

Después quisimos pedir el tartar blanco de Boris, de pez mantequilla, pero nos dijeron que se había terminado. Así que fuimos a por lo más parecido que vimos: el tartar Maya de atún, con una mayonesa un punto picante que, estando muy buena, mataba un poco el sabor del pescado. A este sí le hice foto con y sin flash. Estando bueno, creo que este fue el plato más prescindible de la noche.

Tartar Maya de atún (18,70€). Tuna tartare. Tuna Tartar.

Tartar Maya de atún (18,70€).
Tuna tartare.
Tuna Tartar.

Lo siguiente en caer fue la polvorosa de pollo, un plato típico de Caracas y difícil de encontrar fuera de la capital venezolana, según me contó María. La verdad es que fue toda una sorpresa, pues aunque me fié ciegamente de ella, esperaba el típico pastel de carne que da algo de pereza. Por suerte, no fue así. Es un pastel en el que una masa dulce envuelve un relleno de pollo muy ligeramente picante. Todo un acierto.

Polvorosa de pollo (15€). Chicken pie. Hühnerpastete.

Polvorosa de pollo (16,50€).
Chicken pie.
Hühnerpastete.

No pensábamos pedir más, pero la mesa de al lado pidió un risotto de boletus cuyo olor a trufa nos hizo la boca agua y no nos pudimos contener… ¡¡tenía que ser nuestro!! No nos equivocamos: el arroz en su punto, meloso, con sabor tranto a boletus como a trufa (todos sabemos que hay platos que huelen a trufa pero no saben a nada. Este no era el caso). Impresionante.

Risotto de boletus. Boletus risotto. Steinpilz-Risotto.

Risotto de boletus (16,50€).
Boletus risotto.
Steinpilz-Risotto.

A estas alturas ya estábamos bastante llenas, pero María me dijo que la tarta de zanahoria merecía el esfuerzo. Y otra vez tuvo razón: esponjosa, suave y jugosa. Todavía mejor si cabe que la que tomé con Edu en Home Burger.

Tarta de zanahoria. Carrot cake. Karottenkuchen.

Tarta de zanahoria (4,95€).
Carrot cake.
Karottenkuchen.

Regamos este cenorrio con copas de vino blanco (2,75€/ud)  y tinto (3,20€/ud) de la casa y unas cuantas botellas de agua con gas (2,75€/ud).

El servicio correcto, atento y agradable.

El precio de toda esta comida y la bebida con la que la empapamos fue de 84,60€, es decir 42,30€/barba.

Para concluir diría que estamos ante un restaurante muy agradable e íntimo en una de las mejores zonas de Madrid, perfecto para ir en pareja o a una cenita tranquila con un grupo no demasiado grande de amigos. Es recomendable pedir las especialidades venezolanas, pues son las que hacen de este un restaurante especial y sorprendente. El servicio agradable y las raciones no especialmente grandes. El precio final (42€/persona) me sorprendió un poco, quizás porque no contaba con el 10% de IVA que no aparecía en la carta.

Conclusion: very nice and intimate restaurant in one of the best areas of Madrid, perfect to go with your partner or to a quiet dinner with a little group of friends. It is advisable to ask for the Venezuelan specialties, which make this restaurant amazing and special. The service was good and the portions not particularly big. I was a little surprised by the final price (42 € / person), perhaps because the menu didn’t include the 10% VAT.

Fazit: sehr schönes und gemütliches Restaurant in einer der besten Gegenden von Madrid, perfekt, um mit Ihrem Partner oder zu einem ruhigen Abendessen mit einer kleinen Gruppe von Freunden zu besuchen. Es ist ratsam, den venezolanischen Spezialitäten zu bestellen, als sie dieses Restaurant erstaunlich und besonders machen. Der Bedienung war gut und die Portionen nicht besonders groß. Ich war ein wenig von der Endpreis (42 € / Person) überrascht , vielleicht weil das Menü nicht die 10% Mehrwertsteuer enthaltet.

Café Murillo_tarjeta

¡¡¡Sed buenos y felices!!!

 



Categorías:Americana, C - Comida Internacional, M - Madrid, R - Retiro, RESTAURANTES POR ZONA Y PRECIO, resultado de un antojo culinario, Ret - 35-50€, SI TU PLAN ES..., Tomar una copa/caña, un plan de chicas, una cena romántica

2 respuestas

  1. Totalmente de acuerdo con tu conclusión. He estado una vez, pedi el tartar de pez mantequilla (tienes que volver para probarlo!!!) y volveré sin duda alguna para probar los platos que recomiendas, ya que no pedimos ninguno de ellos. Me encantó el estar sentado en la terracita tan intima y tranquila.

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