Lavinia


Vaya por delante que no estoy hablando de la tienda de vinos. O sí. Porque la famosa vinacoteca de Ortega y Gasset tiene en su planta de arriba lo que han llamado un “espacio gastronómico”.  A mí  estas tonterías de los restauradoresestilistasmodistas… como que no. Que yo me quedo con los cociner@s, peluquero@s y sastres o costureras. Pues eso, que esto es un restaurante de toda la vida.

Cuando mis padres vienen a Madrid, solemos venir aquí o a St. James, porque los dos quedan cerca de casa y se come bien. Pero desde ya os digo que todos preferimos St. James. Lo que pasa es que muchas veces necesitamos no salir rodando del restaurante y para eso sí es mejor Lavinia. El sábado fue una de esas veces.

Como era comida en familia, pensé en no hacer fotos, lo que mantuve hasta los platos principales. Luego no me contuve: tenía que enseñároslo todo. Pero esta foto de la decoración tiene otra fuente distinta a mi Iphone (sí, hago las fotos con mi teléfono, como creo que resulta evidente).

Decoración

Decoración

Os he dicho que no queríamos salir rodando. ¡Y casi lo conseguimos! Para picar pedimos un par de cositas: una cecina inmejorable (te la sirven fenomenal, fresca, cortada bien fina y con un chorrito del mejor aceite) y un par de latas de sardinillas, que despiertan en mí el deseo de preguntar por los proveedores, porque son muy buenas (en calidad de conservas, claro).

Tranquilos, que ya pasamos a los platos con foto. Pero primero he de advertiros que en mi familia no reina la individualidad: todos tenemos un gusto de lo más parecido.  Por eso, mi madre y mis hermanos se pidieron un steack tartar. Yo lo he probado muchas veces y puedo decir que siguen tus instrucciones en cuanto al aliño, que la carne es estupenda y casi mejores las enormes patatas con las que lo acompañan.

Steak tartar

Steak tartar

Mi padre y yo nos pedimos una butifarra amb monjetes (butifarra con judías, típico de CataluÑa) que nos encanta. Poco que decir de un plato tan sencillo salvo honrar merecidamente su materia prima. Y precisar que aunque parezca quemada, nada más lejos de la realidad: churruscante, en su punto, buenísima.

Butifarra. Deliciosa, pero demasiado cara para ser un simple embutido

Butifarra. Deliciosa, pero demasiado cara para ser un simple embutido

Y Edu fue el original. Optó por unas albóndigas de ciervo con judías que estaban francamente buenas. Hechas en su punto, con una salsa sabrosísima.

Albóndigas de ciervo. Sorprendentes

Albóndigas de ciervo. Sorprendentes

Como véis, todos platos bastante contundentes. A los que siguieron sus respectivos postres, por supuesto. En éstos hubo más variedad.

Mis hermanos se pidieron un soufflé de chocolate (de esos que están rellenos de chocolate caliente). Muy bueno, pero nada que no podáis encontrar fuera de Lavinia. Servido con helado de mango.

Soufflé de chocolate

Soufflé de chocolate

Mi padre optó por un clásico: la tarta de manzana. Buena, pero normalita. Antes la hacían mucho mejor. Pero nada comparado con la de “La Paloma“.

Tarta de manaza. Buena, pero es mejor la de "La Paloma"

Tarta de manaza. Buena, pero es mejor la de “La Paloma”

Mi madre y yo nos pedimos una tarta de limón con culís (¿se escribe así?) de tomate. La tarta buena, pero tengo que advertiros de que el tomate apenas se nota.

Tarta de limón. Aceptable, pero me gusta más la mía.

Tarta de limón. Aceptable, pero me gusta más la mía.

Y Edu eligió un helado de mango y yogur, que estaba bueno, pero no dejaba de ser un helado.

Helado de mango y yogur.

Helado de mango y yogur.

Y a estas alturas estaréis pensando que si voy a un sitio especializado en vinos, éstos serían buenos.  No me acuerdo de los nombres, pero pedimos un blanco que se dejaba beber y un tinto bastante peleón (tanto para la cartera como para el paladar). Suscribo las palabras de mi padre: “fuimos unos locos al creer -como nos aseguró la sumiller- que un vino de Jumilla podía ser bueno”.

¿Y cúal fue el precio de esta comida? Pues unos 50€ por cabeza. Lo que nos lleva a…

…la conclusión: la comida es sencilla pero muy buena, aunque no vale lo que te cobran por ella (es una locura que un solomillo cueste 35€ o, más aún, una butifarra 25€, por muy buenos que sean). El precio se atempera por los vinos, que te sirven a precio de tienda. Al final el reclamo es ese, vinos baratos. Pero se cobran esa rebaja a través de los precios de la comida. El servicio agradable y eficiente y el ambiente pijín y tranquilo.

De todas formas, no pasa nada por probarlo, siempre que vayáis advertidos. Por eso os dejo los datos:

Dirección: C/José Ortega y Gasset, 16

Teléfono: 914 26 05 99

¡Sed buenos y felices!



Categorías:M - Madrid, pagar de más, RESTAURANTES POR ZONA Y PRECIO, S - Salamanca, Sal - 35-50€, SI TU PLAN ES...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

tiroalplato

Acertar donde comer

¡A tomar por mundo!

La vuelta al mundo low cost

Te Veo en Madrid

Blog con recomendaciones para salir en Madrid - Restaurantes, Moda, Ambientes con Encanto & Mucho Más ...

El cuaderno de Rachel.

RESTAURANTES,VIAJES,TIENDAS.

A %d blogueros les gusta esto: